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Los monumentos ineludibles de Vannes

El patrimonio de la ciudad permite al visitante recorrer mil años de historia, desde la muralla hasta las casas con entramado de madera y desde la catedral hasta las villas del balneario de Conleau.


LA MURALLA
La muralla de Vannes, principal elemento del paisaje urbano, es testigo directo de 1.500 años de historia militar.
A finales del siglo III, cuando el imperio romano vacilaba ya, se autoriza la fortificación de Vannes, entonces denominada Darioritum. Se instala un castrum (lugar fortificado) al oeste de la ciudad galorromana, en la colina cercana de Mené. El trazado triangular del muro defensivo protege una superficie de unas 5 hectáreas.
En la Alta Edad Media, el castrum constituye ya el centro de la ciudad medieval. Fue restaurado en el siglo XIII y ampliado entre 1370 y 1390 por el duque de Bretaña Juan IV, quien duplicó la superficie del recinto amurallado. En el flanco suroeste de la nueva muralla, cerca de la puerta de Calmont, se erigió el castillo de l'Hermine (ya desaparecido).
Varios matacanes, troneras y torres completan el sistema defensivo en el siglo XV.
A finales del XVI, el recinto medieval se refuerza mediante bastiones para responder a las necesidades de la artillería moderna. El espolón de Garenne, construido entre 1626 y 1628 por el arquitecto Augereau, es la última obra defensiva de Vannes.

 

LA PUERTA PRISIÓN

Clasificada como monumento histórico el 2 de mayo de 1912

Es uno de los accesos más antiguos a la ciudad amurallada. En la Edad Media se denomina puerta de San Paterno, en honor al barrio sobre el que se abre. En el siglo XVIII se utilizó como prisión y pasó a denominarse torre del Condestable, aunque progresivamente va adoptando el nombre de Puerta Prisión.
En el siglo XIVy a comienzos del siglo XV, la puerta y sus torres se dotan de matacanes y de bocas de fuego.
Se trata de un gran ejemplo de puerta fortificada con un sistema de doble puente levadizo, uno para la puerta carretera y el otro para el paso de peatones. 

 

LA TORRE DEL CONDESTABLE

Clasificada como monumento histórico el 28 de mayo de 1927
La torre del Condestable fue erigida a mediados del siglo XV en el flanco este del recinto amurallado, frente al altiplano de Garenne. Es una construcción de cinco niveles con dos escaleras de caracol. La parte baja dispone de casamatas de artillería cuya función es principalmente residencial, tal como muestra la disposición de las salas superiores. Cada pieza cuenta con grandes ventanales y chimenea.
La torre fue erigida para el Condestable, jefe de los ejércitos ducales, e iba a formar parte de un proyecto de vivienda jamás finalizado, tal y como refleja la mampostería visible desde el lado interior de la muralla. Es propiedad municipal desde 1975 y se encuentra abierta al público con visitas guiadas.

 

LA PUERTA DE SAN VICENTE (SAINT-VINCENT)

Clasificada como monumento histórico el 28 de julio de 1928
La puerta de San Vicente, que da al puerto, es sin duda la más prestigiosa de las seis puertas de la ciudad aún visibles. Se abrió entre 1620 y 1624 en la muralla que cierra la ciudad al sur, frente al puerto. En 1747, corroída por el salitre, fue restaurada por el ingeniero Duchemin, quien conservó la fachada barroca antigua. La estatua actual de San Vicente Ferrer, patrón de la ciudad, fue colocada sobre la puerta en 1891. Ese mismo año se decoró la parte central con el escudo de armas de la ciudad.
En los siglos XVII/XVIII se incluyó en el lado del puerto un puente de piedra blanca en forma de Y que permitía acceder a las dos orillas del canal. Dicho puente desapareció al construirse la plaza Gambetta en 1835.

 

EL BARRIO DE SAN PATERNO (SAINT-PATERN)

Es el barrio más antiguo de Vannes, donde se encontraba el antiguo Darioritum, por lo que bajo su suelo se ocultan restos del foro, las termas, la villae, etc.
En la Alta Edad Media, el centro de la ciudad se desplaza a la vecina colina de Méné y se sitúa alrededor de la catedral. Al parecer, a lo largo del siglo VII se construyó en la ciudad antigua una primera iglesia dedicada a San Paterno.
En el siglo XI, la parroquia de San Paterno engloba toda la parte rural de la ciudad. Alrededor de la iglesia se desarrolla en la Edad Media y hasta la época moderna un barrio muy activo, en el que curtidores, artesanos, etc. habitan las casas de entramado de madera que aún hoy se pueden admirar en la calle de la Fontaine o en la calle de San Paterno. Los viajeros provenientes de Nantes o Rennes se hospedan en albergues.
En este barrio popular y artesano se edificó entre 1863 y 1865, la Prefecturade Morbihan.

 

LA IGLESIA DE SAN PATERNO (SAINT-PATERN)

Inscrita como monumento histórico. Campanario: 11 de junio de 1946. Conjunto: 17 de julio de 2005
La iglesia de San Paterno (Saint-Patern) data del siglo XI y está dedicada al primer obispo conocido de Vannes. En la Edad Media es una parada importante de la Tro Breiz. A comienzos del siglo XVIII el edificio ya se encontraba en mal estado, pero hasta el desplome de la torre del campanario debido a un huracán en mayo de 1726 no se aprobó su reconstrucción. El proyecto se confió al arquitecto local Olivier Delourme, quien diseñó los planos del edificio y digirió la primera fase de las obras (coro, crucero y nave) de 1727 a 1728.
A finales del siglo XVIII se prolonga la nave mediante dos crujías y comienzan las obras del campanario-porche, que no finalizarían hasta 1820.
El visitante de este santuario, de aspecto severo, se verá atraído por la riqueza de su mobiliario. Las capillas laterales, los brazos del crucero y el coro contienen retablos. El más antiguo de todos ellos data de 1690 (retablo de San Isidoro, situado en el crucero sur).

 

SAN PATERNO Y LA TRO BREIZ (peregrinación bretona)

Las primeras fuentes escritas que demuestran la existencia del culto cristiano en Vannes datan del siglo V. Hacia el año 465, se convocó “en la parroquia de Vannes” un concilio provincial presidido por el obispo Perpetuus de Tours. Paternus, uno de los seis prelados presentes, se considera el primer obispo conocido de la ciudad. El culto a San Paterno parece organizarse a lo largo del siglo VII. En el siglo XII, se restituyen a la catedral de Vannes las reliquias de San Paterno desaparecidas durante las invasiones normandas, lo que permite reafirmar la devoción al primer obispo de la ciudad. Las reliquias se exponen en la iglesia de San Paterno, que se convierte así en una etapa importante de la Tro Breiz(peregrinación bretona).
La Tro Breiz aparece en la Edad Media. Solo o en grupo, el peregrino realiza su “vuelta a Bretaña” rezando en las tumbas de los siete santos fundadores de los obispados bretones más antiguos: San Brieuc, San Malo, San Sansón (Saint Samson) en Dol-de-Bretagne, San Corentino (Saint Corentin) en Quimper, San Pol, San Tugdual en Tréguier y San Paterno (Saint Patern) en Vannes.
Si bien la Tro Breiz cayó en desuso a finales de la Edad Media, en los últimos años se ha ido retomando, por lo que de nuevo pueden verse por sus caminos peregrinos, amantes del senderismo o apasionados de la historia bretona.
 

 

LA COHUE (mercado)

Inscrita como monumento histórico (pórtico y tres puertas) el 25 de enero de 1929
En la Edad Media, el término “cohue” (barullo, en francés) denominaba en el oeste de Francia los lugares de mercado. La “cohue” de Vannes se encuentra situada en pleno centro de la ciudad y pertenecía al Duque de Bretaña, uno de los principales señores de la ciudad. Data del siglo XIII y posee una única nave (la nave central actual) que albergaba a los mercaderes de la ciudad.
En el siglo XV se establece la sala de justicia ducal en la primera planta.
En el siglo XVII se llevan a cabo importantes obras de remodelación de la sala alta, donde desde 1552 se encuentra el présidial o tribunal de justicia real. Allí celebra el parlamento de Bretaña sus sesiones durante el exilio, desde 1675 hasta 1689. Paralelamente se cubren las naves laterales. En la Cohue actualmente se exhiben colecciones permanentes y las exposiciones del museo de Bellas Artes de Vannes.

 

LA CATEDRAL DE SAN PEDRO (SAINT-PIERRE)

Clasificada como monumento histórico el 30 de octubre de 1906
Situada sobre la colina de Méné, la catedral de San Pedro domina la ciudad amurallada. La reconstrucción de esta catedral románica comenzó en el siglo XV, ya que era demasiado vetusta y pequeña para el peregrinaje de la época a la tumba de San Vicente Ferrer, fallecido en Vannes en 1419 y enterrado en el coro de la catedral.
Entre 1450 y 1520 se erige una amplia y larga nave flanqueada de capillas laterales situadas entre poderosos contrafuertes, la fachada occidental – aunque se conserva la torre norte de la fachada románica- y el crucero. Unos años después se construye al norte de la catedral la capilla del Santo Sacramento (Saint-Sacrement), joya de la arquitectura renacentista.
Durante la Contrarreforma, la iglesia se dota de un nuevo mobiliario litúrgico, como el retablo barroco dedicado a San Vicente. Posteriormente, durante la segunda mitad del siglo XVIII, se edifican las bóvedas y el nuevo coro.
En el siglo XIX, el mal estado del edificio obliga a reconstruir la fachada occidental. Dicha reconstrucción sigue el estilo neogótico de los émulos de Viollet Le Duc.

 

EL CASTILLO-GAILLARD

Clasificado como monumento histórico el 3 de enero de 1913
Situado en la calle Noé, este palacio urbano de inicios del siglo XV conserva su diseño original. Fue construido por Jean de Malestroit, canciller del duque Juan V, y como residencia refleja el rango social de su comanditario.
Los cuatro niveles del palacio se erigen en una parcela estrecha y se reparten en dos edificios contiguos construidos en dos fases. En la fachada, la torre que sirve de entrada principal posee una escalera de caracol que llega a todos los niveles. En el siglo XVIIse habilita en la segunda planta el “Gabinete de los padres del desierto”, decorado con cuadros de estilo flamenco. Actualmente, en el castillo Gaillard se exponen las colecciones prehistóricas, galorromanas y medievales del museo de historia de Vannes.

 

LA CAPILLA DE SAN YVES

Inscrita como monumento histórico el 29 de septiembre de 1975
Esta capilla, adscrita al colegio dirigido por los Jesuitas, fue edificada entre 1661 y 1685 según los planos del hermano Charles de Turmel, arquitecto de la Compañía de Jesús. Es una capilla muy representativa del estilo jesuita de la época, inspirado en modelos barrocos italianos. Está construida en piedra blanca sobre un basamento de granito y sus dos niveles están presididos por un frontón alto en el que figura el monograma de los Jesuitas: IHS (Jesus Hominum Salvator).
En un intento de transmitir austeridad que refleja su preocupación por el retorno a los valores fundamentales del cristianismo, el arquitecto de esta iglesia se decanta por volúmenes sencillos: nave única, crucero poco saliente y coro de reducidas dimensiones.
La decoración interior también es discreta. A pesar de ello, un retablo monumental, realizado en 1684 por el escultor y arquitecto Jean Boffrand, decora el coro del edificio.
La capilla de San Yves está cerrada al público.

 

PALACIOS PRIVADOS

A lo largo del siglo XVII, Vannes conoce un importante rebrote arquitectónico. La hasta entonces inusual construcción en piedra se desarrolla mucho gracias a la instalación provisional del parlamento de Bretaña en Vannes, a raíz del cual se construyen numerosos palacios urbanos de granito y piedra blanca en la ciudad amurallada.
Palacio de Francheville
Inscrito como monumento histórico (garita y cubierta) el 25 de enero 1929.
Situado en la esquina de la plaza du Poids-Public y de la plaza des Lices, el palacio data del último cuarto del siglo XVII. Es de piedra franca y granito, consta de cuatro plantas y de una elegante garita esquinera también de piedra franca coronada por una cubierta perfilada.
Esta sorprendente garita se abre a ambas plazas y confiere al edificio la marca distintiva de las familias nobles de la ciudad.
Palacio Senant
Situado a la sombra de la catedral, en la calle de la Bienfaisance, el palacio Senant ocupa una amplia parcela. Su fachada, de treinta metros de largo, se ha ido degradando con la destrucción de los cordones verticales alineados sobre las ventanas. El palacio posee planta baja, primera planta y planta bajo cubierta con tragaluces coronados por frontones triangulares de piedra blanca. En uno de ellos hay una inscripción con la fecha 1680. El porche da a un pequeño patio y a un jardín protegido de la indiscreta mirada de los viandantes.
Palacio de Roscanvec
Esta residencia fue edificada sobre 1680 por Jean de la Landelle, señor de Roscanvec y consejero del Présidial de Vannes, en el emplazamiento de una construcción más antigua. En la estrecha calle des Halles, el edificio es un respiro en medio de la ceñida división parcelaria medieval. Como los palacios privados de las grandes ciudades, se sitúa paralelo a la calle y cuenta con un patio y un jardín trasero ocultos de las miradas. El palacio fue remodelado en el siglo XVIII y fue propiedad de la familia Roscanvec hasta la Revolución Francesa.

 

LA PREFECTURA

Inscrita como monumento histórico (fachada y tejados) el 29 de octubre de 1975
El imponente edificio de la prefectura fue inaugurado el 23 de agosto de 1865, bajo el mando de Napoleón III. Este majestuoso edificio, construido en el emplazamiento del antiguo convento de los Jacobinos, es de estilo Luis XIII, como muchos otros edificios públicos del Segundo Imperio. Su plano en U, diseñado por el arquitecto departamental Amé, se cierra sobre un patio separado de la plaza por altas verjas. La composición del edificio incluye un cuerpo central flanqueado por dos alas en ángulo recto y permite contar con tres espacios funcionales simultáneamente. En el edificio al fondo del patio se encuentran las salas de recepción y los aposentos privados del prefecto. En el ala derecha se encuentran las oficinas del consejo general y en el ala izquierda las dependencias y archivos. Tejados en forma de carpa coronan el cuerpo central, decorado con un amplio frontón cuya ornamentación escultórica presenta tanto elementos imperiales (águila) como históricos bretones, con representaciones de Nominoé, conde de Vannes (819-851) y Alain Barbe-Torte (936-952), dos personajes emblemáticos de la Bretaña de la Alta Edad Media. La prefectura se encuentra rodeada de un parque de cinco hectáreas. La mayor parte de dicha superficie está ocupada por un jardín inglés diseñado 1862 por Varé, arquitecto-paisajista de París y autor del bosque de Bolonia de la capital francesa. En 1975 se diseñó un jardín francés de 5.000 m² bajo el ala de archivos. El parque no está abierto al público.

 

EL AYUNTAMIENTO

Inscrito como monumento histórico el 2 de diciembre de 1992
Inaugurado el 11 de julio de 1886, el Ayuntamiento tiene aspecto de castillo neorrenacentista por decisión de su arquitecto, Amand Charier. Su ubicación en la antigua plaza del mercado pone de relieve su alta fachada de piedra blanca de cuatro plantas con simetría de estilo, columnas y pilastras en las aberturas. La decoración exterior del edificio, símbolo del poder municipal, se completa mediante numerosas esculturas. Su campanil domina el paisaje cual atalaya. En el interior, una escalera de honor distribuye amplios volúmenes y conduce a la sala de fiestas del piso superior. Este increíble espacio se encuentra iluminado por una vidriera que representa los esponsales de Ana de Bretaña y Carlos VIII en 1491, mientras una cristalera cenital decorada con el blasón de la ciudad difumina una suave luz sobre el mármol de barandillas y peldaños.

 

LA LONJA DE LA POISSONNERIE

En 1821 se construye la primera lonja de pescado adosada a la parte trasera de los edificios de la calle Saint-Vincent, en la plaza de la Poissonnerie, lugar de venta de pescado desde finales de la Edad Media. Los pescadores del golfo necesitaban un edificio más amplio e higiénico, por lo que en 1880 el arquitecto E. de Lamarzelle construyó una nueva lonja de granito de 35 metros de largo y 13 de ancho. En su interior, 18 pilares de hierro, algunos decorados con la vieira del camino de Santiago, soportan la estructura metálica del edificio.
Los pescadores ya no venden sus productos en el muelle, pero la lonja aún tiene una actividad frenética a diario y más aún los días de mercado (miércoles y sábado).

 

EL LAVADERO DE GARENNE

El lavadero de Garenne, situado sobre el río Marle y bajo los contrafuertes, está en una de las zonas más fotografiadas de Vannes. A pesar de su apariencia antigua, fue construido entre 1817 y 1821. Cuenta con una galería con cubierta de pizarra que sigue el meandro del río y planta con fachada de entramado de madera. Bajo su galería realizaban su labor las numerosas lavanderas de la ciudad. Las salidas de chimenea indican el emplazamiento de los lavaderos.
El lavadero de la Garenne es propiedad comunal desde 1928. Actualmente, en el edificio se encuentra el servicio de Difusión del patrimonio de la ciudad de Vannes.

 

CASAS CON ENTRAMADO DE MADERA

Vannes posee un importante patrimonio de casas con entramado de madera. Las más antiguas datan del siglo XV, aunque son escasas. Las más imponentes, debido a su meticulosa decoración, especialmente en los voladizos, datan del siglo XVI. En la calle Saint-Salomon o en el barrio de Saint-Patern pueden verse este tipo de casas, cuya planta baja se aprovecha para abrir tiendas. De hecho, en la esquina de la calle Noé, aún se ve un letrero con un mensaje que reza: “Vannes et sa femme” (Vannes y su mujer).
La estructura de estas casas consta de dos soportes verticales apoyados sobre soleras de madera horizontales. Los cabios forman cruces de San Andrés y garantizan la estabilidad de la estructura. Se utiliza adobe (mezcla de tierra y paja) para rellenar el espacio entre vigas.

 

VANNES Y SU MUJER (Vannes et sa femme)

Esta escultura de granito decora la fachada de una casa con entramado de madera de comienzos del siglo XVI. En ella, dos personajes desconocidos sonríen a los transeúntes. Es probable que se tratara de algún letrero comercial cuyo mensaje se ha perdido.

 

 

CONLEAU

A finales del siglo XIX, el veraneo en la costa se convierte en un pasatiempo moderno. En 1878, los propietarios de Conleau acondicionan la isla como si de un balneario se tratara dotándola de piscina de agua de mar con duchas, chalets e incluso se proyecta un casino. Desde 1879, un dique-carretera une la isla al continente, lo que favorece el desarrollo del pequeño balneario.
La antigua isla es hoy un “barrio” de Vannes donde aún se erigen las antiguas villas de arquitectura inspirada en los chalets suizos, tan en boga entonces. La piscina es ahora municipal y constituye un lugar de baño muy apreciado entre la juventud de la ciudad. Además de ser un buen refugio para descansar, Conleau cuenta con un embarcadero para partir a la Isla de Arz (Ile d’Arz).

 

EL EDIFICIO PETITS-FERS

Inscrito como monumento histórico (fachada, tejado y estructura metálica) el 30 de mayo de 2000
Situado frente a la prefectura, este edificio atrae la mirada del visitante por su aspecto eléctrico y los múltiples materiales utilizados en la fachada. Sus bellos elementos decorativos mezclan ladrillo, piedra blanca, columnas de hierro y cerámica esmaltada. Se trata de una antigua ferretería de venta al por mayor denominada durante largo tiempo “Petit-Fers” y construida sobre 1894.
El edificio posee dos niveles y el amplio volumen reservado para la tienda en la planta baja soporta los apartamentos situados bajo cubierta.

 

CASAS DE LOS AÑOS 1930

En el periodo de entreguerras Vannes vive una ampliación urbana reflejada en numerosas operaciones de parcelación puestas en marcha por propietarios privados de la calle Metz (parcela Gy), la calle Paul Doumer (parcela Rochard), la calle Paul Helleu (parcela de Jointo) o la calle Olivier de Clisson (parcela Martine), entre otras.
La construcción en pabellones que se desarrolla entonces se inspira en modelos arquitectónicos eclécticos incluidos en numerosos catálogos o revistas de arquitectura.
Las casas, con plano en forma de L, cuentan con fachada decorada y rematada en forma de triángulo a menudo en el eje del garaje, símbolo de la modernidad del propietario. La fachada sur suele llevar enlucido coloreado, decoración variada y cerámica o mosaico. Los elementos de hierro forjado que decoran balcones y puertas de entrada se inspiran en el Art Déco, un estilo consagrado en la exposición internacional de 1925. Este tipo de arquitectura, que niega toda referencia a la arquitectura tradicional, puede encontrarse en la misma época en numerosas ciudades francesas.
 

 

IGLESIAS MODERNAS

Entre 1959 y 1968 se construyen cuatro nuevas iglesias en Vannes: San Pío X (Saint-Pie X) en 1959, San Guen en 1967, Nuestra Señora de Lourdes (Notre Dame de Lourdes) y San Vicente (Saint-Vincent) en 1968.
A continuación, se incluye la historia de dos de ellas a modo de ejemplo:
San Pío X (Saint-Pie) X (1959). La construcción de esta nueva iglesia, situada en el barrio de la Madeleine, se confió al arquitecto local Guy Caubert de Cléry. Éste se inspira en el plano de la iglesia italiana de Riese, ciudad natal del Papa Pío X, y utiliza hormigón armado como material de construcción. Su impresionante blancura, la torre-campanario de 44 metros de altura y los estrechos ventanales le dan un aspecto ligero. Las cristaleras y la vidriera del pórtico sur, de cristal abujardado, fueron diseñadas por André Mériel Bussy y realizadas por Lorin, maestro vidriero de Chartres.
San Guen (1966-1967). Esta iglesia, edificada al sur del nuevo barrio Ménimur, se encuentra bajo la advocación de San Guénaël. Llama la atención del visitante por su alta estructura piramidal y por su torre-campanario circular separada del conjunto. En su interior, la ausencia de pilares permite ver todo el conjunto en un volumen único. Sus arquitectos, Eric Kasper y Jacques Maisonneuve, crearon un santuario moderno y original que alía granito y madera y deja pasar la luz a través de vidrieras muy coloristas.
En las proximidades de la iglesia se han montado de nuevo los vestigios de la capilla demolida del antiguo priorato de San Guen, adscrita a la abadía de San Gildas de Rhuys.

 

EL PUERTO

Vannes y su puerto se encuentran al final del golfo de Morbihan, ocupando el centro del estuario. Hasta el siglo XIX el comercio marítimo es una de las principales fuentes de riqueza de la ciudad. Debido al encenagamiento del lecho del río, la ciudad ha tenido que modificar continuamente su planificación portuaria, dado que en Vannes el comercio marítimo tiene una gran importancia desde la época galorromana. Varias hipótesis sitúan el puerto antiguo en las inmediaciones de la prefectura, al pie de la colina de Boismoreau, emplazamiento de la ciudad antigua.
El progresivo retroceso de la ribera empuja al puerto hacia el sur, por lo que a finales del siglo XIV probablemente se sitúa entre la plaza de la Poissonnerie y la parte baja de la calle Thiers. La ampliación de la muralla acerca la ciudad al puerto, al que se accede por la puerta de Gréguennic. Fuentes del siglo XV citan al viejo puerto con su muelle de vino cerca de la barbacana de Gréguennic.
En el siglo XVIIel puerto está aún al sur de la ciudad amurallada y el comercio marítimo se encuentra en pleno apogeo. La puerta de San Vicente (Saint-Vincent) se abre en 1624. En la orilla derecha se construye un muelle de piedra para facilitar el tránsito de mercancías, especialmente del vino, producto importado. En dicha orilla también se construyen las casas de comerciantes más antiguas de la ciudad. Los muelles se amplían en los siglos XVIII y XIX a ambos lados del canal y la actividad de los astilleros aumenta. Los quechemarines, embarcaciones especialmente concebidas para el cabotaje a lo largo de la costa, dan gran renombre a los carpinteros de la ciudad.
En 1712 se decide construir un paseo con árboles para embellecer la orilla derecha. La rabine (arboleda en bretón) se prolonga en los siglos siguientes, a medida que se van acondicionando los muelles.
Ese mismo deseo de embellecer la ciudad lleva a la construcción de la plaza Gambetta hacia 1830/1840, con edificios dispuestos en forma semicircular. El proyecto es dirigido por los arquitectos Brunet-Debaines y Marius Charrier.
No obstante, la principal obra del siglo XIX es la perforación de la loma de Kérino. Esta operación, única en Bretaña, tiene por objetivo enderezar el canal de acceso al puerto para mantener el comercio marítimo. A pesar de ello, éste decae a finales de siglo y el puerto se recicla hacia el transporte de mercancías y de los primeros turistas a las islas del golfo.
Actualmente, el puerto se utiliza para el amarre de embarcaciones de recreo en la dársena de flotación, cuyo acondicionamiento data de 1976. En los próximos años, el puerto sufrirá nuevas transformaciones con la puesta en marcha de un proyecto de recalificación aprobado por el consejo municipal en 2003 (construcción de un parking subterráneo, de una nueva capitanía, acondicionamiento de muelles, etc.). Aguas abajo, los astilleros continúan funcionando y han apostado por la tecnología más puntera para la construcción de grandes barcos de competición.

 

 

SAN VICENTE FERRIER

Nació en Valencia en 1350 y a los 17 años entró en la orden de los Dominicos. Este sacerdote y profesor de teología participó activamente en el Gran Cisma de Occidente que desgarró el cristianismo de 1378 a 1417. Vicente Ferrer fue gran amigo del cardenal de Aragón Pedro de Luna y apoyó al Papa de Aviñón en su enfrentamiento frente al Papa romano. Fue el confesor de Pedro de Luna desde su elección como Papa en Aviñón (el antipapa Benito XIII), pero en 1416, preocupado por la unidad de la Iglesia, abandona su causa y reconoce al Papa romano.
Vicente Ferrer también fue predicador. Desde 1399 viajó por Europa (Italia, Francia, Suiza, etc.) atrayendo a las masas por su gran capacidad de oratoria y sus terribles sermones sobre el Juicio Final.
En 1418, Vicente Ferrer llega a Bretaña a la edad de 68 años respondiendo a la petición de Juan V, quien solicita que el predicador dominico instruya al pueblo bretón, cuya fe mezcla la doctrina cristiana y las creencias populares heredadas del paganismo. Su periplo bretón se desarrolla en una región relativamente próspera debido a la neutralidad de Juan V en el conflicto franco-inglés que asola el reinado de Francia, pero cuya una población sufre peste y hambre.
Vicente Ferrer surcó el ducado durante casi dos años y volvió fatigado y enfermo a Vannes, donde moriría en 1419. Está enterrado en la catedral de San Pedro (Saint-Pierre). En 1451 se abrió su proceso de canonización, activamente solicitado por los Duques de Bretaña. En 1455, el Papa Calixto III comunica la aprobación del decreto de canonización de San Vicente Ferrer.